Ayer el alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa, después de la reunión que mantuvo con el vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, y con varios alcaldes de la región, compareció ante los medios para informar sobre la situación actual de la ciudad.
La evolución negativa de la pandemia en Burgos durante los últimos días ha aumentado de forma muy importante, llegando a los 406 casos por cada 100.000 habitantes. En algunas zonas básicas de salud de la ciudad se han superado, incluso, los 600 casos. Por lo tanto, el alcalde advirtió de que, si la evolución de la pandemia no se frena, se podrían restringir los movimientos en la capital.
La concejala de Seguridad Ciudadana, Blanca Carpintero, informó también de que la Policía Local intensificará su presencia en las calles a partir de hoy y, junto a los miembros de Protección Civil, patrullarán por la ciudad con megafonía para concienciar a la sociedad.
Nuevas restricciones en Castilla y León:
El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha acordado hoy, y así lo ha anunciado Francisco Igea, prohibir fumar en todas las terrazas y también el consumo en barra, al tiempo que limita a seis el máximo de personas en reuniones privadas.
La Junta confinará Salamanca desde el sábado ante el aumento de los contagios y si Burgos no mejora sus datos, avisa la consejera de Sanidad, Verónica Casado, seguirá los mismos pasos.

